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Paradigmas y teorías de la educación en la enseñanza de las Ciencias Sociales en El Salvador

Revista Nuestro Tiempo, Vol. 21, julio – diciembre 2021, páginas
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Rodrigo Antonio Colorado1
1Antropólogo e investigador independiente. Catedrático hora-clase en Universidad Luterana Salvadoreña rodrigocoloradoes@gmail.com 0000-0002-4143-9293
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Resumen

Este artículo habla de la diversidad de enfoques y paradigmas educativos, pero también hace reflexión sobre los desafíos de enseñar en esta Pandemia de la Covid 19, así como también propone nuevos caminos de enseñanza que pueden complementarse con el actual enfoque “socioformativo de la enseñanza por competencias”.

Palabras claves: Identidad, paradigma, pandemia de la Covid 19, simbiosis, teorías de la educación.

Paradigms and theories of education in the teaching of social sciences in El Salvador.

This article talks about the diversity of educational approaches and paradigms, but also reflects on the challenges of teaching in this Covid 19 Pandemic, as well as proposes new teaching paths that can be complemented with the current “socioformative approach to teaching by competencies”.

Keywords: Identity, paradigm, Covid 19 pandemic, symbiosis, theories of education.

Introducción.

Cuando hablamos del acto de enseñar, estamos hablando de una teoría que redefine la praxis del docente. Sin embargo, en El Salvador, particularmente es un caso en donde la praxis docente está referida a una diversidad de paradigmas, enfoques teóricos de la educación. Esta situación no debe ser vista desde una perspectiva incomoda, al contrario, es necesario ver al problema como una oportunidad de redefinir el mundo de la educación.

La Pandemia de la Covid 19 ha redefinido y reorientado las pedagogías y metodologías de la enseñanza, el docente no es solo emisor de conocimientos, es también comunicador. La Pandemia también no ha hecho vivir la incertidumbre y eso nos llegó a hacernos muchas preguntas.

Ese mundo de incertidumbre lo vivimos los docentes y estudiantes salvadoreños, nosotros necesitamos revisitar el mundo de la niñez, es como hacer referencia al poeta Pablo Neruda en “El libro de preguntas”, o en palabras de Freire (2013) ¿qué significado tiene el hecho de preguntar?, la respuesta está en la pedagogía de la pregunta, la cual considera que preguntar es “el inicio del conocimiento, repito, es preguntar”.

1. Los paradigmas educativos investigativos en las Ciencias Sociales.

La educación es un concepto que se define a través de diferentes aristas, pero una visión tradicional considera que educación es “la crianza, enseñanza y doctrina que se da a los niños y a los jóvenes”. (Real Academia Española [RAE], 2020) Otro concepto importante en educación, es el concepto “paradigma”, que en la primera definición significa “Teoría o conjunto de teorías cuyo núcleo central se acepta sin cuestionar” (Ibidem, 2020), otro significado etimológico nos dirá que paradigma es “un esquema formal en el que se organizan las palabras que admiten modificaciones flexivas o derivativas” (Ibidem, 2020).

1.1 Paradigma en la educación.

Los conceptos “Educación y Paradigma”, son dos conceptos que aparentemente no son conciliables, sin embargo, en una definición más amplia y más concisa con la segunda definición conceptual de paradigma que la Real Academia Española expresa, diremos que el concepto de paradigma educativo según Trujillo (2017) argumenta que es un consenso en la comunidad científica sobre cómo explotar los avances conseguidos en el pasado ante los problemas existentes, creándose así soluciones universales.

Una de las características del paradigma educativo es que tiene leyes, teorías, aplicaciones educativas, marcos teóricos referenciales, teoría-práctica, práctica educativa, además orienta fundamentos pedagógicos acción educativa e investigación de los problemas de la educación (Ibidem, 2017). Se conocen como paradigmas educativos: Conductista, Cognitivo, Ambientalista, Constructivista, Crítico social, Positivista e Interpretativo (Ibidem, 2017)

1.2 Paradigma Conductista.

El tema de control de la conducta es un tema importante en educación, por esa razón, en el paradigma conductista, lo importante es convertir en número la conducta humana, ya que siendo un número más es medible y predecible el accionar de la persona. El conductismo se estimula la buena conducta y se castiga la mala conducta. Los conocimientos del sujeto, son acumulaciones de asociaciones entre estímulos y respuestas, sin alguna organización estructura (https://webdelmaestrocmf.com/portal/cuadro-comparativo-sobre-los-paradigmas-educativos/)

El conductismo en la educación, Cortés (2004) sugiere que tiene principios que pueden aplicarse con éxito en la adquisición de conocimientos memorísticos, que suponen niveles de comprensión, como por ejemplo el aprendizaje de las capitales del mundo en Ciencias Sociales o las tablas de multiplicar en las matemáticas. El conductismo al estudiante y el docente de la siguiente manera, el pedagogo Trujillo (2017) plantea que el estudiante es receptor de lo que se le enseña, se le premia cuando hay una actitud positiva, se castiga si no realiza una actitud positiva. El profesor en el conductismo, es quien estimula al estudiante para que aprenda.

El paradigma conductista le da mucha importancia a la conducta, Cortés (2004) considera que es una teoría que nace en la psicología, con Watson, Pavlov y Thorndike, también este cuerpo de conocimiento sirvió de base para la consolidación de los actuales paradigmas educativos y que su legado prevalece todavía entre nosotros. Los elementos básicos de este modelo son los mismos del modelo academicista: Capacidades y destrezas, valores y actitudes, contenidos conceptuales.

1.3 Paradigma Cognitivo.

El paradigma cognitivo, se caracteriza porque “indica procesos cognitivos afectivos de los aprendices. Los contenidos y métodos son medios para desarrollar capacidades y valores. Este paradigma se enfoca en varias dimensiones de lo cognitivo (atención, percepción, memoria, inteligencia, lenguaje, pensamiento, etc.)”…”La teoría cognitiva determina que: “aprender” constituye la síntesis de la forma y contenido recibido por las percepciones, es decir, el aprendizaje depende de lo que el individuo perciba de acuerdo a sus capacidades y percepciones previas o antecedentes, las cuales actúan en forma relativa y personal en cada individuo, influidas principalmente por sus actitudes y motivaciones”. (Trujillo, 2017, p. 10)

El paradigma cognitivo establece que el proceso de aprendizaje es adquirido a través de la disposición del estudiante a aprender, si la experiencia de la práctica docente es positiva, integral e integradora, el estudiante está motivado a enriquecerse del conocimiento.

El aprendizaje se vincula no tanto con lo que hacen los estudiantes sino con lo que saben y cómo lo adquieren; por lo que el conocimiento obtenido es una actividad mental que implica una clasificación interna y una estructuración por parte del estudiante que así, al realizar estas acciones, se transforma en un participante activo del proceso de aprendizaje (Colegiado Nacional de Desarrollo Educativo, 2013, págs. 29 y 30) El docente asimila la capacidad de conocimiento previo que tiene el estudiante y con base a esa evaluación el estudiante replantea su metodología de enseñanza en el aula.

1.4 Paradigma ambientalista.

El pedagogo Trujillo (2017) da a conocer que este paradigma, el “estudiante es consciente” es su entorno en que se desarrolla. Castro y Mendizabal (2019) consideran que Haeckel, ve el paradigma ambientalista en el aspecto educativo, en analizó la reciprocidad de las acciones de los individuos y el entorno, considerando la educación como un proceso dinámico y continuo. Es decir, que este paradigma ve necesario que el docente valore y gestione un aula en donde el estudiante pueda desarrollarse como un ser social testigo y protagonista de las interacciones sociales tanto intra como extra escolares, es decir, que las actividades en la escuela y la comunidad son mediadas desde el proceso de aprendizaje en el aula, esta garantiza esa relación reciproca (Ibidem, 2017)

1.5 Paradigma constructivista.

El paradigma constructivista considera que el aprendizaje:

…Es esencialmente activo, ya que cada información es asimilada y depositada en una red de conocimientos y experiencias que existen previamente en el sujeto, el aprendizaje no es ni pasivo ni objetivo, por el contrario, es un proceso subjetivo que cada persona va modificando constantemente a la luz de sus experiencias (Trujillo, 2017, p. 12). En este sentido, el aprendizaje es más personal, se construye y transforma a través de estilos de vida que la persona tiene.

Siendo así que el paradigma constructivista, ve al estudiante y sus pares como protagonistas de su proceso de aprendizaje, siendo estos los que lo facilitan a través de su participación en las clases exponiendo sus ideas y debatiéndolas. Dentro del paradigma constructivista se conocen 2 vertientes, la primera de Piaget con el constructivismo psicológico y Vigotsky con el constructivismo social (Trujillo, 2017).

El constructivismo psicológico propone que el aprendizaje es asunto íntimo y su motor es el problema cognitivo, donde se estimula al “deseo de saber”. La labor del aprendizaje en el aula es por medio del descubrimiento, experimentación y manipulación de realidades concretas, pensamiento crítico, diálogo y cuestionamiento continuo.

Constructivismo psicológico, el aprendizaje sólo es demostrativo en una trama social… el inicio del discernimiento es un consorcio dentro de una cultura dentro de una época histórica. El ser humano es quien edifica su comprensión, participa en lo que ha considerado importante construir y transformar.

1.6 Paradigma Crítico social.

El principal exponente de este modelo es Lev Vigotsky en el año 1920, tiene valora los siguientes aspectos de la realidad humana: Histórico-social, sociocultural, histórico- cultura.

El investigador educativo Trujillo (2017) considera que el sujeto es significativo, pero lo es más su medio sociocultural y su contexto histórico en el que se desenvuelve, esas características de sus realidades le permiten pensar en el uso de las herramientas que puede construir y utilizar en favor de su realidad, siendo estas partes de su aprendizaje.

… El aprendizaje escolar debe corresponder al nivel de desarrollo del alumno y organizarse en consideración a que se produce más fácilmente en situaciones colectivas. El conocimiento, entonces, no es un objeto que pasa de una mano a otra; es algo que se construye mediante operaciones y habilidades que se inducen en la interacción social. Conforme con esta visión, no es posible separar el desarrollo intelectual del individuo del medio social en el que está inmerso (Colegiado Nacional de Desarrollo Educativo, 2013, p. 19)

La importancia que tiene la participación del estudiante es determinante, él es quien tiene destrezas sapientes para generar el aprendizaje.

1.7 Paradigma Positivista.

El presente modelo, Trujillo (2017) ratifique que no permite como legítimos otras ilustraciones que no provengan de los saberes científicos. Admite que la situación está cedida y puede ser distinguida de forma imperiosa por el dependiente, y únicamente hay que revelar el método más conveniente para conocerla.

La visión del estudiante, es que este asimila a través de la experiencia, el conocimiento es predilecto, ya que parte de la realidad y al que se llega por medio de los sentidos (Ibidem, 2017).

1.8 Paradigma Interpretativo.

Para este prototipo la situación está dispuesta por hechos visibles y externos, asimismo por significados simbólicos e interpretaciones elaboradas por el sujeto a través de la interacción con los demás. El conocimiento no es aséptico, es un conocimiento concerniente a los significados de los seres humanos en interacción, es decir, de sus interpretaciones (Trujillo, 2017). Es decir, que el ser humano a través de su praxis en el mundo, genera conocimiento que parte de las interpretaciones que este le da a su mundo.

En el aula el paradigma interpretativo, considera que el estudiante debe conocer su realidad, es decir, su contexto sociocultural, político y económico que hay que percibir. El profesor es el mediador, es quien le motiva al estudiante para que interprete su realidad, la cual genera conocimiento a través de la praxis.

2. Las teorías del aprendizaje y enfoques pedagógicos en la educación de El Salvador

La educación en El Salvador fue conductista y se expresó en la reforma educativa de 1939. La reforma educativa de 1939: Vio en el niño la importancia de su racionalidad y sensibilidad y por lo tanto debe guiarse en su desarrollo hacia la autonomía (Rodríguez, 2014).

La reforma educativa de 1968 es la continuidad del enfoque educativo conductista, porque su base social y económico es el desarrollo empresarial de El Salvador. La Pedagogía de la liberación, de 1969, Paulo Freire, consideraba que el maestro y el educando interactúan a través de un diálogo, ambos están en proceso de aprendizaje, los movimientos sociales de maestros, el grupo guerrillero “FMLN”, la Universidad de El Salvador llevaron a cabo esta concepción de la educación.

La llamada pedagogía de la liberación de Freire, es retomada a inicios de los años 90 del siglo XX, por el Ministerio de Educación y fundan el programa de estudios “EDUCO”, tomando en cuenta a las comunidades en el proceso de aprendizaje de los educandos (Gómez, 2011).

Desde la reforma educativa de 1993-1995, el plan educativo Plan 2021, el enfoque teórico de la educación que influenció fue el “constructivismo”. “vamos a la Escuela, 2009-2014”, “El Salvador educado, 2016-2019”, el enfoque fue socioformativo, al igual el “Plan Cuscatlán 2018-2023” que hace hincapié en las interrelaciones entre la comunidad, la escuela y la familia (Bukele, 2019).

Las teorías pedagógicas en El Salvador han sido aplicadas fielmente por el sistema educativo, sobre todo las teorías que promueven el saber conocer, estas teorías están arraigadas, y las consecuencias pueden ser notorias en educandos, cuando el aprendizaje es mecanicista.

La teoría se toma precisamente como eso, no se lleva al proceso educativo, al menos de manera consciente; gran parte del profesorado no lo toma como significativo cuando cursa sus estudios y muchos desconocen qué enfoques o en qué teorías basan su práctica.

El conductismo sigue vigente en los programas de estudio de El Salvador, de la mano con la economía. El diálogo educando-educador, no se da de forma mecánica, es producto de los programas de estudio y de la cátedra o materia del educador.

El trabajo de los educandos con las comunidades es un proceso, que se tiene que establecer en los programas de estudios. El enfoque constructivista, se desarrolló a nivel teórico en estos programas gubernamentales de educación, sin embargo, la evaluación de actividades en la comunidad, no se ve desde una visión constructivista, sino con evaluaciones tradicionales.

Las acciones educativas se deben concretar en el sistema educativo y garantizar el aprendizaje de los estudiantes con el uso de las nuevas tecnologías, así como de nuevas metodologías haciendo énfasis en el trabajo colaborativo con acercamiento a la realidad, lo cual le permitirá adaptarse y solucionar problemas del entorno con garantía de éxito, sin descuidar el saber ser y convivir.

Se requiere con urgencia el rediseño curricular de todas las asignaturas y creación de materiales de apoyo al docente, que le permitan desarrollar estrategias para que el estudiantado logre aprendizajes que le sean útiles para realizarse, tanto en su individualidad como un ser que forma parte activa en una sociedad.

3. Enfoque por competencias, socioformación y formación docente en El Salvador.

El enfoque por competencia en El Salvador se ha llevado a cabo a partir de diferentes enfoques, dependiendo de la institución de educación superior lo asimile, por ejemplo, algunas instituciones, escuelas o coordinaciones de carreras universitarias, Chanta (2017) cito al Ministerio de Educación (2008) expresa que competencia es “la capacidad de enfrentarse con garantías de éxito a tarea simples y complejas en un contexto determinado”.

El investigador en educación Chanta (2017) cito a Represa (2009) en el país se inició en la implementación de enseñanzas por competencias con un programa denominado “COMPRENDO” en donde se pensaba desarrollar las competencias mínimas para matemáticas y lenguaje en alumnos del primer ciclo de educación básica. Desde ahí es que el concepto por competencias se definía como los aprendizajes esperados por los educandos al final de un proceso determinado.

El enfoque por competencia emigró a la educación superior, varias universidades iniciaron a desarrollar este enfoque en sus programas de estudio, a través del proyecto “Tuning”, Chanta (2017) cito a Represa (2012) y dice que Tuning Se buscaba el desarrollo de perfiles profesionales con competencias deseables en términos de competencias genéricas y relativas a cada área de estudios incluyendo destrezas, conocimientos y contenidos genéricos dentro de las áreas de: Administración de Empresas, ciencias de la educación, Historia, Matemática, ya que las dos primeras cuentan con demanda en nuestro país.

Los investigadores en educación como Beneitone et al. (2007) consideran que Tuning, miraba el aprendizaje, como un proceso que no se hace desde fuera hacia adentro, se construye internamente a partir de un proceso de reflexión del estudiante, conducido por el mismo. Por tanto, se torna necesaria la creación de espacios de tiempo, dentro del diseño curricular, para la búsqueda, reflexión, interiorización y consolidación de los conocimientos, que, al ser integrados, movilizados y aplicados, desarrollarán las competencias exigidas en la formación integral del futuro profesional.

El enfoque socioformativo por competencias en El Salvador, implica hacer referencia epistemológica al mismo, este se define según Tobon (2013) como un marco de reflexión-acción educativo que pretender generar las condiciones pedagógicas esenciales para facilitar la formación de personas íntegras, integrales y competentes para afrontar los retos-problemas del desarrollo personal, la vida en la sociedad.

En este sentido, el enfoque socioformativo por competencias concibe a nivel cultural y social como contextos de aprendizaje, entonces el estudiante es visto desde la visión holística del ser humano, el aprendizaje recorre la escuela, pero esta se refleja en la familia, en la comunidad, en el trabajo, es decir, educa al estudiante como una persona integral para los cambios sociales que la sociedad genera y que el mismo profesional los puede generar, no hay programas escritos desde el Ministerio de Educación de El Salvador en donde se presente en un manual el enfoque “socioformativo por competencias”, pero si existe un diplomado de formador de formadores en Ciencias Sociales, en donde se hace reflexión teórica de nuestra práctica docente.

4. Retos de la formación docente en el contexto de El Salvador.

La formación docente en el contexto de El Salvador, se replantea en cada instante, hemos sido formados bajo un enfoque por competencia conductista, la realidad de la Pandemia Covid 19, a los docentes nos ha obligado a replantearnos nuestros marcos teóricos de nuestra práctica docente, el enfoque socioformativo por competencias en El Salvador, ha sido obligado a trabajar en un proceso cultural de simbiosis.

¿Por qué hablar de la simbiosis en la educación?, la simbiosis Puche (2019) cito a Bary (1979), la definió como «la vida en conjunción de dos organismos disímiles, normalmente, en íntima asociación, y por lo general con efectos benéficos para al menos uno de ellos» … Pero no siempre es así. Hay distintas maneras de llevar adelante una vida en común: mutualista, comensalista, depredadora y parasitaria… La tendencia, es hacia el mutualismo, es decir, hacia interacciones, esporádicas o permanentes, de las que salgan beneficiados los y las simbiontes, porque si no para qué interactuar mucho tiempo.

En este sentido, metafórico el uso del concepto biológico de la simbiosis, nos permite ver al enfoque de educación socioformativo por competencias desde un proceso mutualista, que permite ver antropológicamente el enfoque socioformativo por competencias, como una formación que permite la interacción de los seres humanos en la educación y sus contextos que determinan la praxis de su profesión, es decir, las instituciones y los docentes forman profesionales para el futuro.

Conclusiones.

La formación de estudiantes y docentes en el sistema educativo salvadoreño es un proceso histórico que tiene sus matices en la cultura, política y economía salvadoreña. Cuando en el año 1939 el General Maximiliano Hernández Martínez abanderó la reforma educativa, él se casaba con un enfoque conductista de la educación, sin embargo, este paradigma positivista, se enseñaron otros enfoques de educación y psicología en la formación de los profesionales en educación, esta estaba estructurada de una forma en que convivía el conductista y el psicoanálisis (Portillo, 2006) aunque se estudiaba por tema en medio en los programas educativos, es por ello por lo que se acota en este ensayo al concepto “simbiosis”, porque convive con otros enfoques.

El concepto simbiosis que proviene de la biología y que en Antropología se retoma para hablar de los procesos diversos que nos garantizan generar conocimientos que se cimientan en identidades, es por ello por lo que en este contexto de Pandemia de la Covid 19 es válido hablar de simbiosis en los procesos de formación de estudiantes y docentes, porque no podemos hablar de formaciones “puras” como los resultados de las “Ciencias exactas”.

La Pandemia Covid 19 es un proceso social-histórico-cultural-económico de incertidumbre, porque no se sabe que resultados tendremos el día de mañana. La incertidumbre según Ayciriet et al. (2020) pensar en lo incierto y en una pedagogía del acontecimiento es lo que nos devuelve la capacidad de crear y de reinventarnos. Podemos “saber usar” muchos entornos tecnológicos, pero si no sabemos ni cómo enseñar a través de ellos, es lo mismo que saber escribir con tiza en un pizarrón para no decir nada.

En ese sentido movernos en la incertidumbre nos ha garantizado replantearnos como debe de ser el enfoque socioformativo por competencias en El Salvador “Pandemia Covid 19” y en la “Post Pandemia Covid 19”, ya que nos llama a que los enfoques teóricos y este último en especial nos fomenten una identidad, esa identidad, es un laberinto, una complejidad de ámbitos distintos, no es posible establecer una definición cerrada, sino, intentar acercársele a través de diversos aspectos que la convierten en “collage cultural” (Campos, 2008)

Es decir, que esa incertidumbre nos generó antes de la Pandemia un “Collage Cultural” una simbiosis, que puede ser meditada en la praxis docente a partir de una educación que construya nuevas pedagogías, metodologías de la enseñanza en palabras de Ayciriet (2020) que cito a Rattero (2009) un maestro es inventor de mundos… La educación, la enseñanza es experiencia, es pasión que solicita otro lenguaje. Un lenguaje capaz de incorporar la incertidumbre, lo singular, los saberes y sus sombras, las decepciones, imposibilidades y alegrías. La propia subjetividad expuesta a la contingencia de su trabajo, reconstruyendo simultáneamente, el paisaje exterior de la acción y ese paisaje interior de pensamientos e intenciones.

Los docentes en esta Pandemia creamos ese mundo virtual de la educación, tuvimos que equiparnos con dispositivos que nos garantizaran el derecho a la educación a los estudiantes, así como también conocer una diversidad de Apps y Software que nos garantizaron tener mejores procesos de aprendizajes en los estudiantes.

Las competencias que deben tener el enfoque socioformativo para la formación de docentes son las siguientes: Compromiso profesional, implementador de estrategias de comunicación, implementar programas de formación docente dirigidos a los docentes universitarios, para trabajar con estudiantes regulares y con necesidades educativas especiales, colaboración profesional, creador de blogs y learning centers de cocreación pedagógica, desarrollar dinámicas en equipo, alfabetizador digital, creación de recursos educativos virtuales, compartir talentos con nuestros estudiantes, aplicar la e-moderación en aula virtual.

Pensar la educación en Pandemia es como diría Ayciriet (2020) que cito a Baricco (2019) piensa en el mundo digital como un “… segundo corazón que bombea realidad, al lado del primero”. Es decir, vivimos en una realidad con esa condición dual, en la que lo presencial y lo digital se superpone, interactúan. Pensar lo “virtual” como opuesto a lo “real” nos puede llevar a ignorar la importancia de las acciones (en este caso pedagógicas) que realizamos a través de las tecnologías digitales. Por esta razón la incertidumbre nos ha llevado a reorganizarnos e improvisar metodologías y pedagogías de la enseñanza, pero ese contexto nos está redefiniendo a los docentes, estudiantes y el sistema educativo, la virtualidad ha traspasado la barrera y nos ha garantizado socializarnos y aprender de una forma diferentes, más apegada al conocimiento subjetivo.

Referencias

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Referencias Bibliográficas

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Cita recomendada en formato APA

Manzano, M. (2020). Unidad para superar la crisis. Revista Nuestro Tiempo, 18(1), pp. 1-4.